Piquituerto común (Logia curvirostra)














El piquituerto común posee uno de los más sorprendentes y especializados picos de toda la avifauna europea. Se trata de una herramienta robusta y en forma de tijera, cuyas mandíbulas se cruzan para constituir una perfecta tenaza con la que extraer los nutritivos piñones que constituyen la base de su dieta. Ave forestal y de talante nómada, el piquituerto común es un habitante característico de los bosques de pinos, abetos, alerces y píceas de toda Europa, desde el nivel del mar hasta la alta montaña. (SEO Bird Life)

Así comienza la presentación de nuestro protagonista en la página oficial de SEO Bird Life. Efectivamente, la mejor característica para conocer a nuestro protagonista por los Acantilados es, aparte de su llamativo colorido rojo o verde, su peculiar pico cruzado que lo hace inconfundible a cualquier otra especie. Como dice la presentación de la SEO, no hay otra especie europea que tenga tan peculiar boca, por lo que podríamos considerar como una rareza, a este ave que también habita por los Acantilados.

Por su distribución en España, se decanta más por el área mediterránea, siendo su presencia por la parte atlántica, menos numerosas. El piquituerto común es una de las aves residentes de los Acantilados. Aunque refiriéndonos al piquituerto, lo de “residente” hay que cogerlo con pinzas. Pues es un ave que se mueve por “invasiones”, y por su conducta tan errática y cambiante, donde las poblaciones suelen ser habituales en una zona, y al año siguiente haber desaparecido completamente.

Suele verse, como no seria de otra forma, por las altas ramas de los pinos que pueblan las laderas de algunos rincones del Paraje, aunque en su deambular, tampoco es infrecuente verlo posado sobre cualquier otro árbol. Mientras más nos acerquemos a las zonas de pinares, más oportunidades tenemos de observarlo. Como los pinares no son muy abundantes, no hay una zona específica donde podamos encontrarlo, por lo que podaríamos decir, que debido a su espíritu nómada, que cualquier sitio es bueno para verlo.
También por las zonas, donde el agua aparece en superficie, aunque escasas, suele aparecer. Surgiendo de la espesura, busca un posadero desde el que se cerciora de que no hay peligro alguno, y se lanza en busca de ese agua tan necesaria y escasa por los Acantilados.

No es un ave muy abundante por los Acantilados, pero tampoco es infrecuente su observación. Aquí no forma bandos como suele ocurrir en bosques de pinos más extensos. Deambulan, normalmente en parejas y con las crías que han nacido durante ese año. Como cualquier animal salvaje, puede aparecer cuando menos lo esperemos, y cuando nos deleita con la oportunidad de poder observarlo, aguantará en su posadero sin asustarse en demasía; por lo que nos da un tiempo prudencial para poder contemplarlo perfectamente.

Así que osado e intrépido caminante que recorres los senderos de los Acantilados, la tarea de poder contemplar un piquituerto en tus andanzas, no es nada fácil, pero tampoco es imposible. Que los dioses se hayan esforzados en proporcionar un buen año de piñas, y que éstas estén cargadas de tan preciados piñones. Así tendrás más oportunidades de poder observar al piquituero en su faena preferida. ¡Qué tengas suerte y puedas admirar a tan singular ave de pico cruzado!


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario