VI Aniversario



















Variado ha sido este sexto año de andanzas por estos Acantilados. La propaganda de los medios de comunicación sobre la exclusividad de sus playas ha sido inusitada. La primavera ha lucido en todo su esplendor. Epidemias varias se han dejado sentir por estos parajes. La publicación, por fin, de un libro donde se pongan en valores los encantos terrestres de los Acantilados. Pero si algo ha definido este VI aniversario, estas han sido las lluvias y el vigor con el que la nueva savia ha vuelto a germinar.

Por fin las lluvias aparecieron trayendo de la mano una primavera exultante de plantas, insectos, aves….. la vida, que volvió a resurgir por todos los rincones. Las lluvias volvieron a pintar de verde, ese color tan ausente últimamente, las laderas y terrazas de los Acantilados, y los animales pudieron degustar ese alimento fresco que tenían olvidado. La cabra pudo seguir con total naturalidad su ciclo vital con una visión más optimista. La gran catarata que cae vertical sobre el mar ha sido el rincón más visitado. ¡Cómo cambia el ánimo en todos los seres unas lluvias debidamente caídas!

Falta hacía que viera la luz una publicación sobre la biodiversidad terrestre de los Acantilados.Todo el protagonismo se lo llevaba el medio marino y su belleza paisajística, pero sin profundizar en lo que esos paisajes escondían. A que esa publicación haya sido bastante completa, cómo no, han sido de gran importancia las lluvias alabadas en el párrafo anterior, Porque bien distinta hubiese sido la publicación si se hubiese realizado en las condiciones que presentaban de sequía los Acantilados en años anteriores. También en este caso, las lluvias han aportado su gran grano de arena, para que la publicación haya estado a la altura de lo que estos Acantilados ofrecen a nivel de biodiversidad terrestre.

Pero como suele decirse: ¡Qué poco dura la alegría en la casa del pobre!

El machaqueo constante de los medios de comunicación sobre las playas de los Acantilados, han traído una afluencia desproporcionada de visitantes. Los Acantilados nos están preparados para acoger tal avalancha, porque entonces, su medio terrestre, pasa de acoger a una rica biodiversidad, a convertirse en una gran letrina. Los titulares en los medios no han dejado de aparecer: “La playa esmeralda escondida en el litoral malagueño”. Las playas que no puedes dejar de visitar este verano”. “Las diez mejores playas de Málaga” “Siete cosas que no hay que perderse durante este verano en una visita a Nerja y Maro. Un paseo por calas paradisíacas.” “Playas y calas para desconectar en la costa malagueña. Desde Nerja hasta Manilva, todavía hoy es posible encontrar pequeños paraísos mediterráneos.” 

Afluencia masiva que estuvo a punto de terminar en tragedia, tras desprenderse una parte de los acantilados cercano a una famosa playa y a la catarata adyacente. Porque los medios impulsan a visitar pero no informan, que es uno de sus cometidos, de que el fin de cualquier acantilado es derrumbarse en cualquier momento. ¡Nadie sabe cuándo! Pero a los que promocionan todo este entramado turístico, poco les importa lo que les pueda pasar a la gente. Sólo piensan en la cantidad de dinero que pueda generar y que ellos se van a llevar. Estamos en el Moneycentrismo, después de poner a un superhéroe como centro, en el Teocentrismo y de darnos la arrogancia de ser nosotros el centro de todo en el Antropocentrismo. ¡No aprendemos….. de mal en peor!

Pero aquí no terminaron los males para los Acantilados. Las  epidemias de lengua azul y de gripe aviar, también se unieron al llamamiento de los medios de comunicación, y se dejaron caer por estos lugares. Pero como éstas no aportan tantos beneficios como el turismo, los titulares en los medios sobre los Acantilados no han existido. Pero los ejemplares de cabra montés encontrados muertos tanto en los Acantilados como en el Parque Natural contiguo han sido considerables. Manadas con diez u once ejemplares han quedado reducidas a tres o cuatro. La población han menguado considerablemente en hembras y chotos, siendo la población de machos adultos los que se han visto menos perjudicados. Esto ha traído como consecuencia que en el celo el deambular de los machos, ya por si constante, haya sido frenético en busca de esa hembra con la que aparearse. En cuanto a la gripe aviar, se ha dejado notar en cuanto al paso postnupcial de la aves hacia África a finales de verano. No ha sido un paso semejante al de años anteriores, a pesar de la sequía de esos años, y el número de aves y especies observadas han disminuido considerablemente. En este caso, nos queda la esperanza de que hayan cambiado las rutas de emigración, y que todo se haya realizado normalmente, y ese haya sido el motivo de nuestras apreciaciones. ¡La esperanza es lo último que podemos perder, pero a saber de lo que es capaz de llevarse por delante las nuevas epidemias! ¡Así, que esperanza ándate con cuidado!

Estoy terminando de escribir el texto de esta entrada y la peste porcina africana ha sido detectada recientemente en jabalíes. ¡Jabalíes!……., ¡Africana!….. tan cerca de nosotros…… y los Acantilados cada vez con un número mayor de estos cerdos…..! ¡Lo que faltaba por estos territorios!
P
ero como la ilusión y la esperanza no nos las podrán arrebatar, siempre nos quedarán el cielo y el mar para seguir disfrutando de estos Acantilados.



 

Frankenia corymbosa (tomillo sapero)















La Frankenia corymbosa o “tomillo sapero” es de las plantas que desde que te la encuentras, te das cuenta que no es nada común. Cierto que no es una planta rara de ver, y que no está en peligro de extinción, pero…….. los datos que se encuentran sobre ella, te hacen reflexionar.

Primeramente el nombre, tanto su nombre en latín como su nombre vulgar. El nombre genérico está dedicado a Johan Frankenius, médico y botánico sueco que vivió a caballo entre los siglos XV y XVI. Aquí nos encontramos su primera curiosidad. Siendo una planta presente en el Noroeste de Africa, Islas Chafarinas, Sureste de la Península, y más concretamente en Alicante, Almería, Granada y Murcia, recibe el nombre de un botánico sueco. ¿No había ningún botánico más cercano que la viese antes que Johan Frankenius, que le diese nombre?

Quizás en todo esto, tuvo que ver su nombre vulgar, “tomillo sapero”. Ningún botánico de reconocido prestigio, hubiera deseado que una planta con tal nombre, llevara para el resto de los días su nombre. Pues la “frankenia se parece a una planta de tomillo, pero en fea. Sin los atributos y reconocimientos que el tomillo. Para denigrarla un poco más, le añadieron “sapero”. Un tomillo pero feo como los sapos. Nada más lejos de la realidad, pues cuando aparecen los racimos de flores por toda la planta, la realzan con una singular belleza.

Otra de las características que la hace singular son, los lugares donde crece. Saladares, roquedos, depresiones salobres, arenas marítimas, margas trifásicas, son sus terrenos preferidos. Claro y como podéis imaginar; de saladares, roquedos marítimos y depresiones salobres, están los Acantilados bien servidos. Pero para poder observarla tendremos que acercarnos a los roquedos más expuestos a la influencia marina. No hay grandes poblaciones, pero su presencia, sobre todo en época de floración, se hace notar sobre dichos roquedos.

También su área de distribución la hace singular. Normalmente cuando leemos sobre el área de distribución de una especie, damos por concluyente que dicha planta sólo la podemos encontrar, en esa área, sin detenernos a pensar, que si hay zonas adyacentes con las mismas condiciones, la especie ha podido colonizar el área circundante y haya extendido su presencia por más zonas. Anteriormente escribíamos dónde estaba presente la “Frankenia”, y no se citaba la provincia de Málaga. Publicaciones posteriores y en la página web del Pabellón de Historia Natural de Almería la cita también en la provincia de Málaga en las comarcas de Ronda y la Axarquía.

En los Acantilados, es cierto que las poblaciones más importantes que he visto, se encuentran en la provincia de Málaga, a escasos metros con el límite de la provincia de Granada. Pero como los Acantilados no entran en esa guerra de límites fronterizos provinciales, sirvan estas imágenes para ofreceros la visión de la “frankenia corymbosa”en los Acantilados.

Así que audaz caminante que te adentras por el Paraje, tendrás que acercarte allí donde las salpicaduras de las olas, te refresquen la cara, para poder observar a este tomillo, que para siempre lleva el apellido de sapero. ¡Qué tengas suerte, y la observes en todo su esplendor de floración!


 

Halcón peregrino (Falco peregrinus)















De este halcón podríamos escribir páginas y páginas, alabando su velocidad, su pericia en el vuelo, la persecución de sus presas, su cotizada posesión por parte de los cetreros, los trapicheos que propician su cría y su comercialización, donde la mayoría de los ejemplares dicen proceder de cría en “cautividad”,…………..

Lo que sí es cierto, es que poder contemplar en vuelo a esta rapaz, es todo un espectáculo; y si puedes contemplar un lance en plena naturaleza, eso es ya, el no va más.

Nuestros Acantilados con sus paredes inaccesibles que caen en vertical adentrándose en el mar, cuentan cómo no, con su halcón peregrino. Por razones obvias, ni vamos a decir las posibles parejas existentes, ni los lugares por donde pueden moverse. Aunque, como ocurre con los machos de cabra montés, los cetreros que buscan ese maravilloso ejemplar de halcón criado en “cautividad”, tendrá más que vigilado a nuestro protagonista por estos Acantilados, y tienen más datos de los que yo pueda dar en esta entrada. En favor de nuestro protagonista podemos decir, que Medio Ambiente lleva los últimos años vigilando los nidos de estas rapaces, para que sus crías no pasen de forma misteriosa, de nacer en libertad a nacer en cautividad, por ingeniosos ardides de cetreros sin escrúpulos. 

El halcón peregrino en los Acantilados, ha sido el gran depredador de aves durante bastantes años. Actualmente, se siente desplazado y también en peligro, por la pareja de búhos reales, que se han asentado cerca de su territorio. Pero la Naturaleza lleva miles de años albergando búhos y halcones, y éstos últimos pese a verse en inferioridad con tal imponente adversario, sigue adelante sacando a sus crías a pesar de la grave amenaza. Los jóvenes ejemplares llenan los Acantilados con sus chillidos solicitando la comida o la presencia de alguno de sus progenitores; y los chillidos de los adultos, indicando de la presencia de algún  peligro a sus retoños. Cuando los jóvenes ya están con la energía suficiente, pero no con la experiencia deseada, se atreven con cualquier ave que pase volando por su zona. No es difícil observar como las crías de gaviotas o de cuervos, de mayor tamaño, son acosadas por los ejemplares jóvenes, que más de una vez, se encuentran en situaciones embarazosas, cuando gaviotas o cuervos adultos acuden en defensa de sus retoños. 

Podemos decir, que los halcones en los Acantilados, pese a ser tan deseados, gozan de buena salud y sacan adelante cada año sus crías. Quizás la presencia constante de senderistas a cualquier hora del día, y por cualquier zona, tienen a raya a esos personajes sin escrúpulos.

Así que observador y perspicaz caminante que recorres estos Acantilados, que tengas la suerte de poder observa en vuelo o parado a esta rapaz, y si ya tienes la oportunidad de contemplar un lance de caza, ya me cuentas.